Marte el planeta de mex
El tiempo
En la tierra el "tiempo" tiene su historia y su medida varia según la época o la cultura. Hay, pues, muchas maneras de dividir el tiempo. Nuestras "semanas" tienen 10 días, porque ningún "Dios" creo el mundo en 7 días.
Los marcianos hemos dividido el tiempo de la siguiente manera:
Primidios de 24 horas
(correspondencia terrestre día)
Decamidios de 10 primidios
(semana, compuesta por 10 días en cuenta de los 7 de la terrestre)
Kuartemidios de 4 decamidios
(equivalen a meses de 40 días en cuenta de los 30 terrestres)
Denos de 9 kuartemidios y 5 primidios
(365 días terrestres equivalen a medio año marciano)
Duodenos de dos denos
(equivalen a dos años terrestres. Percibido por la mente marciano como un año para los terrícolas)
Los cumpleaños y fiestas se festejan cada duodeno.
Los primeros marcianos
La historia marciana describe los primeros habitantes de Marte como un astronauta americano y una astronauta rusa cuyas respectivas naves desviadas por un misterioso e insondable incidente se estrellaron en Marte. Sus compañeros de viaje murieron en el accidente.
Tan solo Adanson y Evaninova sobrevivieron.
Al principio se llevaron muy mal y les costo muchísimo adaptarse a ese nuevo entorno: seco, árido, carente de oxigeno, muy distinto al jardín terrestre del que habían sido, por razones profesionales, catapultados.
Vivian en sus respectivas naves mirando con angustia las reservas de oxigeno agotarse. Después de largos meses de enemistad, llegaron a la única conclusión razonable: tenían que unir inteligencia y fuerzas para sobrevivir en ese planeta no apto a la vida humana.
El principal trabajo ocupando su vida cotidiana consistía en buscar un entorno propicio para establecerse. Sin resultado. La desesperación oxidaba, cada vez más, su ánimo. Al fin una brecha abierta en la rojiza tierra se impuso a la mirada de Eavaninova. A oscuras, busco apoyo para deslizarse en su interior, entonces sus manos notaron la humedad de la roca. Humedad en Marte. ¡Alucinante! Llamo a Adanson y linterna en mano se adentraron en las entrañas de Marte. Vegetación exuberante, lagos, ríos, aves. Todo ello delataba oxigeno. Encontraron, escondida bajo la roja dureza del suelo marciano, una replica de la vegetación terrestre en los primeros milenios de su existencia.
Decidieron desmontar, pieza por pieza, las naves espaciales, tanto la americana como la rusa, e ir transportándolas, a las entrañas marcianas. Es más o menos en esa época, cuando Adanson se percato de la nueva facultad adquirida: podía materializar objetos con el mero hecho de pensarlos intensamente. Una infinidad de posibilidades se abría ante ellos.
Las aguas transparentes como el cristal y tranquilas como un lago inspiraron confianza a Evaninova y Adanson. Por ello, decidieron construir su morada en el fondo marino. Los trajes de astronauta equipados por Evaninova de un ingenioso sistema de reserva de oxigeno, les permitieron quedar días enteros bajo el agua. Tan solo salían para comer las deliciosas ensaladas a base de pescado y algas preparadas por Adanson. El resto del tiempo estaba dedicado a la construcción de una burbuja de metacrilato equipada de un sistema de energía atómica alimentando, tanto la cocina, como el sistema de oxigenación.
La burbuja tomo forma de casa. Cocina y cuarto de baño abastecidos por agua marina desalada. Habitaciones, salones, una sala de billar, otra de juegos virtuales, la sala de los deportes donde disputaban partidos de tenis, baloncesto o ping-pong, la sala de la piscina de agua salada donde algunas plantas traídas de la superficie daban un toque terrenal a la burbuja submarina.
Adanson poseído de fiebre creadora fue construyendo otras burbujas unidas entre ellas por pasillos. Evaninova invento una nueva medida de tiempo, como los días de 24 horas le parecieron demasiado cortos, creo días de 48 horas, así los años pasaban menos rápido y ellos envejecían mas despacio.
Sentados en unos sillones flotantes en medio de la piscina contemplaban los peces multicolores nadando alrededor de la burbuja.
- -Quiero tener un hijo.
La afirmación salio de la boca de Evaninova con tanta fuerza que Adanson, del sobresalto, por poco se cae al agua. Evaninova, indiferente al impacto producido por sus palabras, seguía completando su idea:
- -Unos bucles rubios adornaran su carita, tendrá los ojos azules, será tan fuerte como mi padre Maximusmaxivanovich e inteligente como mi abuelo, Nonovanovich, un ingeniero del proyecto Soyuz.
Adanson un poco recuperado, se toma el deseo de Evaninova como un juego de inventiva y decide seguirle la corriente.
- -No, perdona. Tendrá los ojos marrones como los míos. Será tan inteligente como su abuelo Armstrong. Audaz como mi padre, Corwoodson, un científico que ha pasado su vida en el Antarctica estudiando la vida sexual de las focas blancas. Le gustara jugar al baloncesto; ver películas americanas, las hamburguesas y las patatas fritas.
- -Te recuerdo que aquí no tenemos cines y el Hollywood marciano esta por inventar. En cuanto a las hamburguesas, patatas fritas y el ketchup, nos lo tendremos que proponer.
Como la discusión se encaminaba hacia un callejón sin salida. De mutuo acuerdo decidieron poner un punto final al asunto.
- - Besugo a la plancha con una guarnición de algas.
Propuso Adanson.
Evaninova acepto, ella detestaba cocinar.
Al cruzar el salón para dirigirse a la cocina oyeron algo parecido al llanto de un recién nacido. Asustados se miraron.
- - ¡No puede ser!
Exclamo Evaninova con la énfasis puesta por las mujeres cuando el "no" quiere decir "si". Adanson interpreto, pues la exclamación:
- -¡Ya lo creo que puede ser! Al fin y al cabo, lo que mujer quiere dios lo quiere.
Sin pensarlo mas y guiada por ese instinto maternal subyacente en toda mujer Evaninova se dirigió hacia el sofá donde se oía el llanto.
Tenía bucles dorados, ojos marrones y tiraba con mucha fuerza y rabia de la manta que tenia al alcance de su mano.
- - ¡Oh! Nonovich, mi pequeño y querido hijo.
Adanson protesto haciendo valer su participación en la creación.
- - Tiene los ojos marrones como los míos soy su padre. Y me niego rotundamente a que se llame Nonovich.
Evaninova, feminista feroz, negaba la participación de Adanson en la creación.
Al cabo de una semana de agotadoras negociaciones bautizaron a la criatura con el nombre de: Nono, a secas.
La estirpe marciana se fue multiplicando.
Las burbujas se agruparon en complejos arquitectónicos, llamados ciudades. Las ciudades comunicaban entre ellas por largos túneles de metacrilato. Las minis y descapotables naves espaciales se deslizaban por ellos, flotando en el aire, a un metro del suelo, a toda "pastilla".
Evaninova fue poniendo nombres a su mundo. Al mar lo llamo: Pacificocaspio. A la vegetación subterránea lindando el mar: Edenterra. A los animales que en ella vivían, siendo "copias" de los terrestres, no se quemo el coco, y "copio" también sus nombres. La brecha conduciendo al exterior se llamo: "Columnas de Hércules". En cuanto a la superficie marciana: Terraroja.
Edenterra tenia vetas de un asombroso metal, gracias a el Evaninova creo unas antenas de transmisión y recepción de datos, permitiéndole una comunicación instantánea con sus hijos; estuvieran donde estuvieran. Con el tiempo las antenas formaron parte integrante de nuestra herencia genética. Las nuevas creaciones nacían con antenas incorporadas.
A fuerza de vivir bajo el mar la tez marciana fue tomando el característico tono verde-alga-marina.
Unos científicos pretenden, hoy en día, sin llegar a probar su teoría, que los padres de la raza marciana: Evaninova y Adanson tenían tanto diferencias físicas como sexos distintos.
¡Que barbaridad!
Pensaban los otros.
Los marcianos no solo tenemos todos el mismo color sino también el mismo sexo y eso desde nuestros mas remotos origenes. Para formar pareja, el único criterio vigente en Marte, es el amor. Los hijos, son la creación mental de dos imaginaciones concentradas en una serie de rasgos tanto a nivel del carácter, como físicos o intelectuales. Generalmente los "padres" proyectan rasgos personales en sus creaciones. En cuanto a las relaciones sexuales, los marcianos, las utilizamos, no para procrear, sino para el placer y el disfrute, sin más.
Donde, si, todos coinciden es en las fechas: los primeros marcianos aparecieron hace unos 2000 años.
Algunos estudiosos de la historia pretenden que Adanson y Evaninova, extramarcianos por excelencia, habrían llegado a Marte huyendo de la guerra nuclear que dejo a un planeta llamado Tierra, aniquilado.
La tierra el planeta radioactivo, y por ello: el planeta prohibido.
(Los marcianos, por si las moscas, no nos acercamos ni locos a la tierra.)



